miércoles, 9 de abril de 2008

El Pancho Gaucho*, un invento argentino.


En momentos de pérdida de identidad nacional o de generación de una nueva, siempre es bueno revisar los anales de la historia de un país tan rico en cuanto a invenciones se refiere. Con este afán de revalorizar lo nuestro, un amigo cibernauta nos hizo llegar un fuerte reclamo, que no fue tan fuerte, en realidad fue una sugerencia, pero no obstante nos hemos sentido en la obligación de hacer eco de esta y dejar de hacer oídos sordos a la gente común, que puebla esta patria que es tan grande como ninguna, carajo!!!!! Perdón, hay veces que nos excedemos en halagos patrióticos y pecamos de entusiastas*1.

En este caso el fuerte reclamo o sugerencia, como deseen llamarlo, esta relacionado con la existencia poco conocida de lo que se ha dado a llamar como el pancho gaucho, pero debido al gran éxito comercial del famosísimo pancho carioca, su figura a quedado más que opacada, diría yo. Hoy en día su presencia es nula en la mayoría de las pancherias y bajoneros del territorio nacional.

Pero este casi extinto animal de la fauna embutida no se nos va a escapar, lo vamos a rescatar, cueste lo que cueste.

Tras los pasos del último pancho gaucho

En la mañana del jueves 1ro de diciembre del 2011, recibí un llamado que esperaba con grandes ansias, era mi informante y remisero, Cacho, que tenia muy buenas noticias, pero debía dármelas personalmente.

Tras desayunar algo livianito, iba a ser un día muy gastronómico, fui a encontrarme con Cacho en el café de los informantes. Allí, Cacho me detalló como había estado toda la noche comiendo panchos en todo buenos aires y el conurbano, para ver si podía localizar al último pancho gaucho, pero me dijo que en ninguno de los más de doscientos puestos de comidas que había visitado sabía siquiera de la existencia del pancho gaucho. Es ahí donde comencé a desanimarme, pero, Cacho era de generar desilusiones momentáneas, así que esperó que este completamente desanimado para darme las buenas noticias.

En un puesto en Lomas de Zamora, un viejo cliente le comento que sabía de un lugar en el interior del país donde podía encontrar al pancho gaucho, y que no era muy lejano. Este lugar era nada más y nada menos que General Pacheco, otra vez nuestros destinos se unían. Era una desagradable sensación la que lleno mi ser, qué, todo ocurre allí, la puta madre.

Bueno, le pedí a Cacho que me llevara hasta allí, pero estaba muy lleno de panchos como para manejar, así que me fui en colectivo, por colectora, muy lento, que desastre.

En fin, al llegar al lugar, otra vez los recuerdos de aquel aburrido momento con Roque me causaban gran pesar. Pero como siempre, la frente en alto, sobre todo, porque hoy no tocaba historia aburrida, me iba a comer unos panchos gauchos, aunque todavía no podía aseverar si su sabor iba a gustarme (suena mal, pero no sé como ponerlo).

Pero esa, esa es otra historia. En la próxima entrega, cómo es el verdadero pancho gaucho, de qué esta hecho y el nombre del bajonero que todavía los hace.

* El Pancho Gaucho no esta relacionado con ningún tipo de protesta o corte de ruta, cualquier coincidencia entre el término pancho y el término idiota es pura casualidad, aquí se define al Pancho como el similar argentino al famoso Hot Dog gringo o su envidiado par brasileño, el Pancho Carioca.

*1 Las opiniones aquí vertidas no corresponden al buen saber y entender de quien suscribe, el tema es que no sabia que poner. No obstante, me gusta este país.

martes, 8 de abril de 2008

De encuestas y resultados


Para comenzar debo advertir que la naturaleza de estas líneas puede contener palabras con una fuerte connotación peyorativa y/o desagradable a la vista, porque uno las lee, cierto.

Primero refresquemos la pregunta: ¿A qué le cambiarían el color?

Bien, los resultados de la encuesta no me han resultado, valga la redundancia, sorprendente. Por qué digo esto, bueno, porque realmente la mierda tiende a ser despreciada por casi todos las persona, aunque debo admitir que en la red, los sitios relacionados a la mierda se cuentan de a miles. Bien, trabajemos sobre datos duros:

La mierda obtuvo el 50% de los votos, la sangre obtuvo el 33%, los semáforos y el baño el 8% ambos.

Qué podemos decir al respecto, no mucho, pero igual lo intentaremos. A seguir una serie de reflexiones provocadas por estos resultados.

Esta es una encuesta de mierda. A la mayoría no le gusta el color de la mierda, lo que es lógico, les recuerda a la mierda. La mierda goza de una imagen pública muy negativa. En definitiva, aquí creemos que el color no es lo único que hay que cambiarle, debería, además, de dejar de ser una mierda.

Los votos a la sangre pertenecen a unos asquerosos (no detestan la mierda) y cagones, con miedo a ver sangre. Los votos de la sangre no son de vampiros. Tampoco de hematólogos. Ah, no son la mayoría, tampoco los menos.

El 8% del baño, realmente debe tener un baño feo, por eso el voto.

El 8% restante, que es para los semáforos, creemos que se trata de un daltónico con ansias de venganza, por su condición, para que los demás se confundan.

Pero, lo más contundente, parece ser la aceptación de la gente al color del cielo, bien, me alegra.

En fin, las conclusiones son varias, pero como observamos, no son en lo más mínimo definitivas. Claro, si son doce votos nada más, tampoco se puede hacer magia, verdad.

Ah, el pancho gaucho se acerca, lo que pasa es que tenía el camino cortado o estaba cortando el camino, por eso la demora

sábado, 29 de marzo de 2008

Pagando deudas

Hace un tiempo prometí dar una mano a este mundo tan turbado por ideas irresolutas, como algún refrán o dicho. Bueno, es momento de cumplir con mi palabra, debo aclarar que esta ha sido una empresa harto fatigante, pues he debido indagar en lo más profundo de los anales de la historia de este país, pero poder dar con las respuestas a las dudas surgidas de estas maravillosas historias. Sin más, comenzaré.

“Le entró como Pacheco a los postres”

Tras un periodo de investigación considerable, un par de días, decidí que lo mejor era ir a la fuente, y así fue que emprendí mi viaje de descubrimiento, en búsqueda de la sabiduría de los que saben, de quien más sino.

Estamos en la localidad de General Pacheco, provincia de Buenos Aires, donde esperamos para encontrarnos con un viejo historiador de la zona, que tengo entendido, me dará información muy valiosa al respecto de la relación que tenia Pacheco con los postres.

Un hombre de unos 70 años se me acerca con una sonrisa en su rostro. Me dice “¿vos sos el que pregunta por Pacheco y los postres?”, a lo que contesto afirmativamente. “¡Ja, ya nadie se molesta por Pacheco, ni siquiera los que viven acá!”

Para esas alturas la sonrisa se había ido, pero me dio la impresión de que tenía ganas de quejarse y luego hablaría, así que todo lo que tenía que hacer era escuchar como se quejaba un rato y me daría lo que vine a buscar.

“Pacheco fue un general que estuvo con Roca en la campaña del desierto, o así me parece, el tema es que tuvo dos hijos, gemelos, eran idénticos, esto fue hace más de un siglo” por fin las quejas terminaron y lo jugoso empieza a asomar.

“Lo que recuerdo, es una historia que mi abuelo solía contarme acerca de estos hermanos pachecos y su padre. Parece, que el general era alguien muy estricto, y como todo general, le gustaba dar órdenes y tenía la idea de que había que ser muy puntilloso en la crianza de los chicos, pues estos podían fácilmente convertirse en delincuentes, en vagos. Y así fue que se dedicó a criar sus hijos bajo un estricto régimen de reglas muy específicas, pensando que así sus gemelos serían grandes caballeros algún día. Pero claro que los gemelos tenían otros planes, al fin y al cabo eran chicos.”

Mientras tomamos el té en un café de una esquina céntrica, los minutos pasan y el relato es cada vez más aburrido, pero bueno, ya estoy acá.

“El general vivía en una estancia a unos kilómetros del pueblo, por lo que no se lo veía mucho, solo una vez por mes, que iba a al almacén de ramos generales y se abastecía de víveres para todo el mes. Ese día, era especial para los gemelos, pues les tocaba ir al pueblo con su padre, pero, solo podía hacerlo un hermano por vez. Esto fue así durante un largo tiempo, hasta que los muchachitos pudieran ir solos al pueblo, la regla nunca fue rota.”

Cada vez más aburrido y este señor que no va al grano.

“Los gemelos tenían una fascinación por lo dulce, pero por las reglas del general, lo dulce era muy racionado en la estancia, pero los gemelos hacían lo imposible por conseguir algo dulce. El tema es que cada vez que alguno de los gemelos iba con su padre al pueblo, este le daba algo de dinero y lo dejaba diez minutos suelto por el pueblo, como para que se divierta, eso si, solo diez minutos y tenía que estar en el almacén sin chistar.

A la edad de ocho años, uno de los gemelos encontró lo que sería una confitería, donde hacían postres de todo tipo. El gemelo descubridor, le contó a su hermano lo que había encontrado en el pueblo y así encontraron su mayor fuente de dulce. Así que durante los diez minutos que tenían en el pueblo los aprovechaban al máximo en esa confitaría atragantándose con todo los postres que podían comprar y consumir en ese tiempo. Pero el tema era que los gemelos nunca dijeron que eran dos, entonces todos los meses en la confitería veían entrar un Pacheco corriendo por la puerta y entrándole a los postres de manera desaforada, por lo que cada vez que veían a alguien muy atolondrado hacían referencia a este hecho, que con el tiempo terminó por ser “le entró como Pacheco a los postres”, y esa es la verdadera historia de los postres y Pacheco.”

Ahora si, esto es lo que vine a buscar, el viejito se queda en silencio por unos instantes. Mi cara es de gratitud, con una reverencia me levanto y me despido. Por un breve lapso de tiempo encuentro satisfacción en los resultados de mi búsqueda, pero al rato pienso” que historia pelotuda la de Pacheco y sus postres”, pero la investigación es así, muchas veces ingrata y con resultados magros, pero en ese momento recuerdo este mundo turbado por dudas tan profundas que pueden terminar por destruirlo, así que acabar con algunas de esas dudas es mi contribución, por lo que reflexiono y sonrío.

Gracias a Roque por su historia y a Cacho el remisero que me llevó a Gral. Pacheco y me hizo descuento a la vuelta.

Para la Próxima entrega: “hemos encontrado el pancho gaucho” y resultados y análisis de la encuesta: “la gente se cansó de tanta mierda”

miércoles, 5 de marzo de 2008

De lo banal y la gente


Tengo el desagrado, bueno, el agrado también, de comentarles que han llegado a este blog ciertos comentarios expresando grandes dudas, que sin su debida atención y posterior evacuación, pueden hacer de una vida apacible un calvario. Por lo tanto, debo anunciar que el tratamiento de estas dudas será prontamente tratado por quien suscribe, esperando lograr cierto grado de satisfacción, no solo con quienes requirieron la aclaración de los conceptos, sino de la comunidad en general.

Las dos dudas que se plantearon son las siguientes:

Cito “el pancho carioca es realmente originario de Brasil? En ese caso, por que no tenemos un pancho gaucho?”

Esta es una gran pregunta, sin lugar a duda llegaremos al fondo del asunto.

La segunda es: “le entro como Pacheco a los Postres", ahora bien, quien mierda es pacheco, y por que a los postres???”

Esta es un tanto difícil, por que involucra a una persona que aun no conozco, pero me pondré en contacto con quien corresponda para aclarar este asunto.

Bueno, con esto creo que queda inaugurada una especie de sección en la que trataremos de aclarar las dudas existenciales de la gente, así que manden sus dudas por favor a los comentarios, esto puede ser un servicio útil para la comunidad de dubitativos.

viernes, 29 de febrero de 2008

Que alegría, volví a la bici!!!


Después de unos cuantos días encerrado por estudio y con ganas de caminar, he retomado el curso normal de las cosas. Mi bici volvió a sus andanzas, por su puesto que conmigo al mando. Ah!!!, que lindo que es andar en bici en buenos aires, es muy divertido, además, debo admitir, tiene su cuota de adrenalina, de peligro. Ayer me di cuneta de como la extrañaba, mientras iba por Córdoba encarando la bajada que se forma después de Escalabrini Ortiz, que me permite disfrutar de un andar veloz y sin pedalear. Que lindo, esos bondis con los escapes rotos, las motos que se aparecen quien sabe por donde, los taxis que siempre saben a donde van o los mismos peatones que se mandan sin ver que mierda esta por partirlos al medio, ah, que disfrute, esas puteads a los que manejan como el orto, que emoción, que descarga.

Siempre me preguntan si no es peligroso andar en bici acá y yo contesto que puede ser, pero es más divertido que peligroso, eso si, siempre y cuando uno no sea un boludo que se manda por cualquier lado o que sea muy distraído, hay que estar atento, es un poco una jungla y a todos les importa muy poco si tenes paso o que seas un poquito más endeble que un scania frontal con cabina flotante, pero salvo eso, esta todo bien, ah, siempre con frenos, son un poco necesarios.

lunes, 25 de febrero de 2008

Todo lo que he pensado esta semana:

Cómo sería mi reacción si me gano el loto.

Cómo será mi reacción el día en que me reciba.

De qué forma puedo se más realista.

Cuando dejaré de pensar tanto.

Cuantas veces he usado el ascensor.

Donde me gustaría estar en diez años.

Cómo puedo dejar de fumar (en estos momentos tengo un pucho prendido en mi mano).

Por qué creo necesitar plata.

Necesito plata.

Si el domingo fuera un día de semana más, qué día sería su sustituto.

Por qué no soy Tom Yorke.

Por qué faltan monedas.

Qué puedo escribir para el blog.

Por qué no estoy estudiando filosofía en estos momentos.

Por qué compro cosas inútiles para mí, como un par de guantes de trabajo y un block de notas.

Para qué tengo unos vinos añejos si yo tomo cerveza.

Por qué mi televisor se ve oscuro.

Que poco usé la bici esta semana.

jueves, 21 de febrero de 2008

Crisis Musical Mundial




Estoy en crisis, y no como la de los japoneses o chinos donde crisis es oportunidad o algo así. Mi problema esta desencadenado por algo que varios pueden identificar como una virtud, la amplitud musical, me refiero a que soy muy abierto con la música. Si, es así, mi gusto por la música me ha llevado a un extremo del que me cuesta volver. Escucho muchas cosas de muy variado tipo, y no es que escucho heavy metal y new metal, ojala. Esto es algo que he venido digiriendo en los últimos meses, pero hoy la gota que rebalsó el vaso es haber pasado de escuchar a Timo Mass a Serj Tankian sin escala previa y no es la primera vez, recuerdo haber pasado de Pantera a Javier Malosetti, es algo terrible. No solo los cambios drásticos de estilos musicales me aquejan, sino, esto es lo peor de todo, ya estoy dudando de mi propio gusto musical, no se si las nuevas bandas que estoy empezando a escuchar valen la pena, estoy atrapado, dudo, no se si los últimos años de música han sido nefastos, es atroz. Me estoy quitando la posibilidad de discernir entre una bosta y algo bueno, es muy duro. Ya las bandas me suenan iguales. Cuando me ofrecen algo ya no tengo excusa para rechazarlo o si no me gusta algo termino dándome cuenta de que tengo discos de bandas muy parecidas y todo esto sin argumentos para defender mi postura, es como si todo (bueno casi, hay cosas que nunca cambian) me gustara. Que fea situación en la que me encuentro.